Me gusta mirar.
Quiero tener los inocentes ojos de un niño
Y mirar al mundo como por primera vez.
Me he dado cuenta de que tengo la creciente exigencia de ser como
un perro, primitivo.
Alguno fotografiando sus experiencias y memorias
En los flecos de identidad, antes de que se vuelvan más pesados.
Bien entendiendo que puedes encontrar más vitaminas creativas en la suciedad
de la tierra
que mezclándote con ángeles en el… Más...